¿Qué es Prosigue?
EXISTENCIA, SALUD MENTAL Y FILOSOFÍA
Muchas veces nos vemos enfrentados a situaciones que se nos resisten, que nos aprisionan, que nos ahogan y hasta llegan a quebrarnos. Situaciones que, sin embargo, se vuelven un auténtico llamado: el de reconocernos enfrentados a la crisis, pues de ello depende que nuestro dolor deje de ser un obstáculo y se vuelva un espacio de desarrollo y progreso propio.
Es así como el dolor humano, sea al modo de la tristeza, la impotencia, la rabia, el abandono o la soledad, han sido asuntos dignos de reflexión tanto para la filosofía como para ciencias de la salud mental como la psiquiatría y la psicología. En este sentido, reflexionar sobre la vida humana en situaciones de crisis invita a tender puentes de diálogo que conjuguen el vasto conocimiento que nos ofrecen estas áreas del saber.
Por ello, Prosigue entiende que un diálogo entre ellas es el contexto fértil para pensar el existir humano en general y, en concreto, el existir de cada una y uno de nosotras y nosotros.
CONFIGURACIONES EXISTENCIALES PARTICULARES
Somos una determinada configuración vital. En efecto, somos esa particular situación de tristeza, de estrés, de euforia, de serenidad o de felicidad según la cual vivimos en relación con nuestro entorno, con nuestros cercanos y con nosotros mismos.
En este sentido, Prosigue entiende que lo que afirmamos ser y que identificamos como nuestra identidad puede ser abordado con mayor claridad si nuestra existencia es comprendida en términos de esa configuración vital íntegra e irrepetible que describe nuestro ser completo.
LA EXPRESIÓN ARTÍSTICA
La singular configuración vital que somos posee un riesgo fundamental: perder de vista nuestro propio sentido. En situaciones dolorosas nos desorientamos, nos extraviamos respecto de lo que somos y, así, el sentido de nuestra vida termina por ocultársenos.
No obstante, la vida humana siempre busca captar, enfrentar, encarar y dialogar con su propia crisis, ya sea escribiendo, dibujando, pintando, para mostrarse tal como es. Y en cada una de tales expresiones artísticas es esa situación que somos la que tiende a manifestarse, precisamente para que podamos comprenderla en la honestidad de su mas íntimo ser.
Por ello, Prosigue valora el espacio de la expresión artística como el lugar donde la voz del existir doliente habla claro y fuerte, enseñando la singular naturaleza de su más auténtica configuración vital.